ANTROPOSUBLIME   



2019
Pablo Ferreira 

ESP (See English below)


           La belleza de su estética es solamente proporcional a la dureza de su naturaleza. Estas capturas de lo cielos de Jambi, Indonesia, teñidos de un rojo artificial, natural, son el resultado de la mayor oleada de incendios provocados por la quema de turba hasta el momento.
           La reciente implantación de la palma aceitera, empuja a la economía y a los agricultores locales de ciertas zonas de Sumatra a la quema de sus terrenos para así prepararlos y poder lucrarse con su plantación.
           Las imágenes resultantes, en su mayoría difundidas a través de teléfonos móviles y redes sociales, impactan de una manera tan fuerte que pueden llegar incluso a provocar una aceptación o incluso seducción hacia el espectador.
Existe una serie de estéticas que parecen ser capaces de difuminar la culpabilidad detrás de estas imágenes, que nos hace obviar la razón y naturaleza de su origen. Unas estéticas provocadas por el ser humano, tan sugerentes que son capaces de crear un plano de abstracción plástico que roza el imaginario artístico. Y es que el origen de estos instantes es en realidad una acción humana con unas consecuencias, en muchas ocasiones, inmensurables.

           


           ¿Podría esta estética ser el origen de una nueva sublimidad, que aparece entre la inmensidad de las consecuencias de unas acciones antropocentristas, y una belleza tal, capaz de sucumbir a nuestro sentimiento de responsabilidad?
           Antroposublime busca dibujar esa frontera, ese punto en común entre dos opuestos, entre los que el ser humano se encuentra cómodo y plácido, y llega a desarrollar un sentimiento de atracción. Una vez llegado a esa frontera, fraccionarla, diseminarla o romperla, desvelando la realidad implícita en las imágenes que se consumen. Una realidad tanto numérica como dinámica, relacionada con las escalas del sublime kantiano, explicada y presentada con un lenguaje directo y conciso. 

ENG


            The beauty of its aesthetics is only proportional to the hardness of its nature. These captures of the skies over Jambi, Indonesia, dyed an artificial, natural red, are the result of the largest wave of peat fires to date.            The recent establishment of oil palm, pushes the economy and local farmers in certain areas of Sumatra to burn their land in order to prepare them to profit from their plantation.            The resulting images, mostly spread through mobile phones and social networks, have such a strong impact that they may even provoke an acceptance or even seduction towards the viewer.
            There is a series of aesthetics that seem to be capable of blurring the guilt behind these images, which makes us obviate the reason and nature of their origin. Aesthetics provoked by the human being, so suggestive that they are capable of creating a plane of plastic abstraction that touches the artistic imaginary. And the origin of these moments is in fact a human action with consequences, in many cases, immeasurable.

            Could this aesthetic be the origin of a new sublimity, which appears between the immensity of the consequences of some anthropocentric actions, and such a beauty, capable of succumbing to our feeling of responsibility?            Anthroposublime seeks to draw that border, that common point between two opposites, between which the human being is comfortable and placid, and comes to develop a feeling of attraction. Once this frontier is reached, it can be broken down, disseminated or broken up, revealing the reality implicit in the images that are consumed. A reality both numerical and dynamic, related to the scales of the Kantian sublime, explained and presented with a direct and concise language.








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