CRITON



2019
Lucía Ugena

ESP (See English below)


            Dos son las problemáticas que se quieren teorizar con el proyecto “Citrón”; la higiene, tratada como objeto biopolítico y la gestión del tiempo humano, pensada en relación a las “violencias” que el imperativo higiénico produce en lo que podría ser el devenir “natural” de las cosas mismas.
            Sin sujetarnos a una tesis concreta sobre qué es la naturaleza, ni cual es el tiempo natural, queremos trabajar sobre la hipótesis: la producción capitalista genera barreras que distancian al humano de su “naturaleza”. Distancia, por un lado, como creación de un discurrir veloz del tiempo, distinto del que “por naturaleza” se viene dando; es decir, generador de un nivel “por encima de”; Distancia, por otro lado, por la relación que estas prácticas generan entre nosotrxs. ¿Generan un tipo de naturalidad a la hora de encontrarme con el otro?, ¿Implican una consideración de mi mismo?, ¿Construyen significado sobre el contenido de las sensaciones?¿Hay algo en la naturaleza humana que haya generado estas prácticas e implique su necesidad? Para tratar estos interrogantes, analizamos un producto: las Toallitas con aroma de limón que imperativamente se sirven en los restaurantes de marisco. Su uso vendría a decirnos varias cosas:
            Como primera medida, implica la distancia[1]; el trascurso del tiempo ha sido violentado y la “atmósfera” que el alimento había creado ha sido alterada “higiénicamente”. También implica su uso la distancia[2]; el grupo, que se encontraba en un mismo estado de cosas, se ha distanciado, ha intervenido la toallita -el producto- en el momento en que alguien cambió su olor por el del limón “producido”. Estas toallitas son de uso individual, su presencia en la mesa implica que yo, como individuo distinto del resto de la mesa, tengo a mi disposición un objeto para mi uso propio. 



            Podríamos afirmar que lo que había en común en este discurrir temporal era el olor que el alimento había generado en la atmósfera que compartíamos. El olor, apreciado a través del olfato, ¿podría haber sido reprimido? ¿han homogeneizado las prácticas higiénicas una cuestión, que “por naturaleza” podría ser distinta para cada sujeto, en virtud de una consideración social de lo que oler supone? Es curioso, porque si bien estos dispositivos se producen para su uso individual, por encima impera una consideración de como el sujeto debe oler de manera global. Poniendo el interrogante sobre la inocencia que aparentemente supone una acción como esta, encontramos una producción de mercancía que genera activamente sentido entorno al sujeto, mermando su agencialidad. ¿es el olfato demasiado agudo para soportar que la atmósfera huela?
            Todas estas preguntas quieren ser abordadas. Se trataría de pensar también, a partir de las barreras que hemos abierto, en cómo ha sido atravesada la construcción del sujeto, en su relación con el entorno, por estos imperativos higiénicos.
            Volviendo a las toallitas citrón y pensando en la crisis del sistema neoliberal que estamos atravesando, ¿Cuánto tendrá el juego que ver en el modo en que el humano se ha relacionado con el medio en el último siglo? si el sistema ha establecido que de manera inconsciente te limpies las manos, ¿hasta qué punto la relación con el medio ha venido siendo inconsciente? Esa posible inconsciencia sería lo que hemos querido llamar el juego. En la segunda mitad del siglo xx estuvo marcada la producción por la ilusión del descubrimiento. Esta inconsciencia ha generado residuos frente a los que tenemos que lidiar hoy de manera urgente. A la par que investigamos el efecto que la producción genera en el tiempo en comunión, con respecto al sujeto contemporáneo, plantea Citrón una investigación específica sobre la producción que hemos llamado inconsciente y una conceptualización mayor acerca del término “juego”.

ENG

            The "Citron" project theorizes on two issues: hygiene, treated as a biopolitical object, and the management of human time, thought out in relation to the "violence" that the hygienic imperative produces in what could be the "natural" becoming of things themselves.             Without subjecting ourselves to a concrete thesis on what nature is, nor which is the natural time, we want to work on the hypothesis: the capitalist production generates barriers that distance the human from their "nature". Distance, on the one hand, as creation of a fast running of time, different from the one that "by nature" is being given; that is to say, generator of a level "above"; Distance, on the other hand, by the relation that these practices generate between us. Do they generate a type of naturalness at the time of meeting with the other, do they imply a consideration of myself, do they construct meaning on the content of sensations, is there something in human nature that has generated these practices and implies its necessity? To address these questions, we analyzed a product: the lemon-scented wipes that are imperatively served in seafood restaurants. Their use would tell us several things:             As a first measure, it implies distance[1]; the passage of time has been violated and the "atmosphere" that the food had created has been "hygienically" altered. Its use also implies distance[2]; the group, which was in the same state of things, has distanced itself, has intervened the wipe - the product - at the moment when someone changed its smell for that of the "produced" lemon. These wipes are for individual use; their presence at the table implies that I, as an individual distinct from the rest of the table, have an object at my disposal for my own use.
            We could say that what we had in common in this temporary flow was the smell that the food had generated in the atmosphere we shared. Could the smell, appreciated through the sense of smell, have been repressed? Have hygienic practices homogenized a question, which "by nature" could be different for each subject, by virtue of a social consideration of what smelling means? It is curious, because although these devices are produced for individual use, above all there is a consideration of how the subject should smell in a global way. Putting the question about the innocence that an action like this apparently supposes, we find a production of merchandise that actively generates sense around the subject, diminishing his aggressiveness. Is the smell too acute to support that the atmosphere smells?             All these questions want to be addressed. It would also be a matter of thinking, based on the barriers that we have opened, about how the construction of the subject has been crossed, in its relationship with the environment, by these hygienic imperatives.             Returning to the citron wipes and thinking about the crisis of the neoliberal system that we are going through, how much will the game have to do with the way in which the human has related to the environment in the last century? If the system has established that you should unconsciously wipe your hands, to what extent has the relationship with the environment been unconscious? That possible unconsciousness would be what we have wanted to call the game. In the second half of the 20th century, production was marked by the illusion of discovery. This unconsciousness has generated residues that we have to deal with today in an urgent way. At the same time that we investigate the effect that production generates in time in communion, with respect to the contemporary subject, Citron proposes a specific investigation on the production that we have called unconscious and a greater conceptualization about the term "game".




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